Un monumento cerrado. opinion de Mario Vinet sobre

Un monumento cerrado

Mario Campos Vinet
Editor

Un país sin memoria, no tiene historia, dicen los expertos. Es por eso que, en tiempos como los de hoy, cuando la cultura externa ingresa sin barreras para invadir a nuestros jóvenes y devorárselos con reggeaton y música anglo, se hace más indispensable mostrar esos vestigios de la historia que hacen que ellos valoricen, con sentido de pertenencia, la chilenidad y el orgullo que representa ser parte de esta angosta faja de tierra.

Es que ser chileno no es solo ponerse la camiseta de la Selección de Fútbol. Ser chileno va mucho más allá y depende de lo que como sociedad y adultos responsables somos capaces de entregar en el diario vivir.  Pero cuando esta responsabilidad falla o no está funcionando, difícilmente podemos cuestionar las preferencias de nuestra juventud.

Me explico: un día equis de fin de semana, a una hora equis, quisimos visitar el icónico Monumento a Los Héroes de Iquique, ubicado en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, el que es custodiado por la Armada de Chile.

El encuentro cara a cara con la historia, ese de mirar la tumba de Arturo Prat y palparlo junto a los hijos, para que vean que lo que muestran los libros de historia está ahora frente a sus ojos, es imposible”.

En el lugar había visitantes brasileños, argentinos, franceses, españoles y chilenos, quienes optaron por tomarse fotografías frente a los nombres de Prat y Aldea. Pero al consultar sobre la opción de visitar la cripta donde descansan los héroes más grandes de la historia de Chile, el personal de guardia señaló que ésta estaba cerrada.

Para esto, concurrimos hasta el edificio de la Comandancia en Jefe de la Armada, ubicado al frente, y expresar el interés que había por visitar la cripta. Y la respuesta fue deprimente: “la cripta es patrimonio de la Armada y no se abre, salvo ocasiones especiales”.

Ante tal respuesta, recordamos que esa “ocasión especial” es el 21 de Mayo, día en que los Presidentes de la República descienden por las escalinatas de la cripta y recorren el interior. Y la pregunta vino al instante: ¿y cuándo más hay otra ocasión especial?

La verdad es que la hay, pero solo para el Día del Patrimonio Nacional. Si usted quiere visitar el monumento más importante en la historia de Chile en otra fecha, debe enviar una carta y detallar cuándo va a ir, pero la Armada se reserva el derecho de responderle si ese día abrirá.

Como argumento, la institución apela al cuidado permanente y al hecho de impedir atentados, como rayados o grafitis. Pero es una excusa inexcusable. Si destinan dos marinos para resguardar la parte superior, de una institución donde hay cientos de empleados –que son públicos- es lógico creer que podrían destinar otros dos para resguardar la cripta subterránea. Pero la voluntad supera todo.

De esta manera, el encuentro cara a cara con la historia, ese de mirar la tumba de Arturo Prat y palparlo junto a los hijos, para que vean que lo que muestran los libros de historia está ahora frente a sus ojos, es imposible. Solo se pueden mostrar las estatuas y los barquitos bien esculpidos en la parte superior. Todo porque una institución no tiene la disposición de entender que el sentido de pertenencia por Chile en nuestros jóvenes, se hace más fuerte al ver y palpar la cripta de los Héroes de Iquique. Y no desfilando en la escuela sin saber por qué lo hacemos.

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