Rezan para que el padre Enrique Opaso se haga cargo del Sename

*Fotografía Teresa Lamas G.

Esta columna de opinión se entregó ayer lunes a las 18 horas, por lo tanto, los nombres que presentará hoy Sebastián Piñera para su equipo de gobierno, no son conocidos sino por su muy estrecho círculo.

No puedo afirmar con seguridad que el padre Enrique Opaso, que estuvo en Reñaca, después en La Calera y ahora al frente del Refugio de Cristo, sea nombrado hoy en el Sename, pero sería una excelente carta y un golpe a la cátedra que daría el Presidente electo.

opinion de funador del diario el observador
Roberto Silva – Fundador de “El Observador”

En la ceremonia del sábado y domingo de la Virgen de Los Desamparados, realizada en La Calera, junto al hogar del Refugio de Cristo, se juntó mucha gente. Grandes grupos de cofradías de bailes chinos que le cantaron a la Virgen, huasos a caballo que acompañaron la procesión, familias completas que se acercaron a la tumba del padre René Pienovi para pedirle favores (ya lleva como ocho placas con agradecimientos por diversos favores concedidos), voluntarias del Refugio de Cristo vendiendo recuerdos religiosos, vendedores ambulantes, puestos de comida en la calle… y en medio de todo eso, me cuentan que hubo grupos de oración pidiendo para que el padre Enrique Opaso pueda ayudar a los niños de Chile, para que Dios ilumine a Piñera y lo lleve a la convicción que debiera atreverse a nombrar a un sacerdote en el equipo de trabajo gubernamental.

No es sencillo nombrar a un sacerdote en vez de un político. El político busca poder, el sacerdote busca servicio. El político quiere poder para nombrar a sus amigos o a sus compañeros del partido en los cargos de dependen de sus decisiones. El cura quiere puro servir, ayudar al prójimo y hacerlo sin ningún tipo de moneda a cambio. Creemos que los políticos son muy celosos de sus oportunidades y pondrán muchos problemas para un nombramiento de estas características.

Lo que pasa es que además el Sename necesita en forma urgente cambios radicales, profundos, tajantes, que deben dejar atrás a todos esos funcionarios que vivían con licencias médicas para no trabajar, que abusaban de los menores, que les daban maltrato y que no cumplían con la esencia de su trabajo que es devolverle a esos niños su equilibro, su estabilidad y su armonía.

Conozco al padre Enrique y tiene el coraje y la capacidad para enfrentar el Sename Regional o el Sename Nacional. Donde Piñera lo ponga el padre se va a lucir, porque entiende el tema de menores y porque está a cargo de varios hogares del Refugio de Cristo, donde ha vivido la experiencia de administrar un sistema que por parte del Estado aporta muy poco, y que por parte de los niños revela fuertes dramas siquiátricos en sus conductas, lo que hace cada vez más difícil lograr buenos resultados con los niños.

Sería un honor para los que vivimos en esta zona, saber que nuestro sacerdote podría contribuir al desarrollo armónico de los menores, que nuestro sacerdote podría ayudar a los hogares de la región para que sean mejores, pero por sobre todas las cosas, podría asesorar al Presidente Piñera para que en uno de los temas fundamentales para Chile, no se vuelvan a cometer los abusos y los abandonos en que cayó la actual administración.

 

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