“Puchuncaví Nativo” busca educar sobre resguardo de los bosques y la amenaza del fuego

Publicado el at 27/11/2019
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En enero fueron 500 las hectáreas que se quemaron, afectando bosques de especies nativas y escasas, como el Tayú del Norte, el Belloto del Norte y el Naranjillo

PUCHUNCAVÍ.- Recorrer Puchuncaví es encontrarse con amplias diferencias geográficas en un solo territorio, desde la playa se pasa a campos con animales que circulan entre pequeñas casitas que cuelgan de las quebradas, muchas de ellas habitadas por familias que sacan adelante su producción y sobreviven gracias a los hilos de agua que corren cerro abajo.

Un poco más alejadas de las industrias, es posible encontrar naturaleza, fauna y árboles nativos que, a pesar de la escasez se mantienen en el lugar, pero siempre amenazadas con desaparecer por acción del fuego, su principal enemigo.

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Fue en enero de este año, cuando un incendio forestal afectó a la localidad de Los Maquis, sector donde se levantan especies arbóreas como el Belloto y el Tayú del Norte, este último considerado un “fósil viviente” por existir en la zona hace más de 400 años.

Según comentó Mario Rubiño, integrante y abogado de la agrupación “Puchuncaví Nativo”, durante el último tiempo han realizado un trabajo de concientización con la comunidad para evitar nuevas emergencias durante esta temporada y en el futuro.

“Miramos con mucha preocupación lo que está pasando, porque recién está comenzando la etapa más seca del año y estamos recién en noviembre. Acá en Puchuncaví el principal enemigo del bosque es el fuego y la única manera de combatirlo es generando conciencia en las comunidades, en cuanto a su protección, porque genera una serie de beneficios para ellas. Y a través de la educación ambiental es como estamos abordando todo esto”, precisó.

Mario Rubiño, integrante y abogado de la agrupación “Puchuncaví Nativo”

En este sentido, recordó lo trágico que fue recorrer los cerros después del siniestro. “En enero pasado varios intentaron bajarle el perfil, diciendo que era matorral, pero en el fondo fueron casi 500 hectáreas de puro bosque nativo (…) En ese lugar se quemaron especies forestales protegidas por ley que son súper escasas, como el Tayú del Norte, el Belloto del Norte y el Naranjillo. Están en un acelerado proceso de extinción y el incendio lo que hace es darle la sentencia final. Eso nos complica mucho”.

Y es que, además de perder el pulmón verde de la comuna, la fauna también sufre al verse cercada por las llamas. “Mueren familias enteras de animales por el incendio, porque la mamá prefería quedarse con sus crías antes de irse. Y ver eso es muy fuerte. La fauna está desapareciendo y de eso no se habla mucho”, sostuvo Rubiño.

EL BOSQUE Y EL AGUA

Desde que “Puchuncaví Nativo” comenzó su trabajo, han estado en comunicación con los colegios y las juntas de vecinos, pues según comenta Rubiño, las comunidades con menos recursos suelen ser las más afectadas con los siniestros.

“Cuando se va el bosque, también se va el agua. (…) Esta agua alimenta a las comunidades más humildes. La mayoría de las fuentes que tienen de este recurso, son las que va produciendo el bosque, principalmente por su capacidad de captar la vaguada costera. (…) Y son los abuelitos de las localidades más lejanas los que recuerdan más 70 veranos y han dicho que este es el año más seco de todos. Y mezclar lo que está sucediendo con un incendio, sería también aumentar la escasez hídrica”, concluyó.

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