Necesitamos invertir en conciencia turística para nuestras comunidades

Si uno mira el horizonte turístico de nuestras ciudades, puede ver con claridad que tenemos grandes oportunidades, pero también grandes desafíos. Y uno de los más importantes es invertir en crear una mejor conciencia turística en nuestras comunidades, que son las verdaderas receptoras de los visitantes.

Esta lección ya la han aprendido muchas ciudades que han transformado al turismo en su principal fuente de ingresos. Han entendido que al turista no lo atiende solamente el señor del hotel, sino una larga cadena de personas, que termina abarcando a toda la población de una comuna.

¿Cuánta gente podría dar indicaciones en inglés? Lo mismo podríamos decir respecto de la información que pueden dar de sus propios lugares, sobre su historia, sus anécdotas, sus productos típicos, los lugares donde comer, su valor arquitectónico, su riqueza medioambiental, y tantos otros aspectos de nuestras ciudades.

Todo esto requiere de capacitación, a través de manuales de uso ciudadano para quienes viven en lugares turísticos. Manuales que contengan la información permanente y que vaya directo a responder lo que los turistas preguntarán. Listados de centros culturales (museos, bibliotecas, salas de exposiciones, talleres, etc., con sus respectivos horarios) además de espacios de recreación, restaurantes, hoteles, residenciales, hospedajes, mapas por sectores, teléfonos de consultas turísticas sin costo para el usuario, como ocurre en las comunas que tienen conciencia del turismo.

En fin, textos con mucho para contestar, las también muchas preguntas que se hacen y hacen los turistas.

opinion de funador del diario el observador
Roberto Silva – Fundador de “El Observador”

Otro aspecto es generar imágenes de valor, a través de las cuales todos sepamos lo que deja en promedio un turista en nuestra zona, pero no como podría creerse, sólo para el hotelero o el dueño del restaurante, sino el valor económico que tiene para toda la comunidad.

La educación y capacitación de todos es fundamental para respaldar y obtener frutos de tantas iniciativas turísticas que se están desarrollando en nuestras provincias. Hoy en día crece el turismo en torno a las rutas del vino en el valle de Aconcagua, o las rutas de turismo campesino o de gastronomía típica. Las fiestas religiosas, nuestro Parque Nacional La Campana, la ruta de Darwin, las playas del norte de nuestra región, los artesanos y las ofertas de hospedaje rural, que se han transformado en una gran novedad para los viajeros. Podríamos pensar que hasta nuestra minería tiene mucho de turístico. Las quintas de La Cruz, los campos de Hijuelas, la góndola carril de Los Andes, las viñas de San Felipe. Los rincones de Olmué. Las playas de Horcón y toda la orilla. El nuevo paseo que unirá Quintero con Loncura. La iglesia Santo Domingo de Quillota donde se encuentran los restos milagrosos de la Beatita Benavides. La mezcla de urbano y rural que tenemos en tantas comunas.

VER TAMBIÉN: Cerca de 100 delegados se reúnen hoy en el Encuentro Nacional de Turismo en Quillota

Otro elemento a considerar hoy en día es la inseguridad, que sigue creciendo y se transforma en un obstáculo para cualquier desarrollo turístico. Mientras más peligrosa es una ciudad, menos gente la utiliza como un destino para disfrutar. Hay un ejemplo clásico en el ese tema. Río de Janeiro fue durante décadas la ciudad con mayor atracción turística del continente, hasta que los delincuentes la derribaron de su sitial. Ese problema, lo transformó en oportunidad la ciudad de Salvador de Bahía, que creó la Policía Turística y logró desviar hacia ella los flujos turísticos que iban a Río. En cada cuadra del centro histórico de la bella ciudad, así como en todas sus playas, uno se encuentra con los policías turísticos, que tienen un uniforme especial, y que además, manejan toda la información del lugar.

Capacitar es el verbo que viene para consolidar nuestro futuro turístico, tarea que debe comenzar en la escuela y seguir avanzando con los universitarios, el comercio, los Carabineros, los empleados municipales y toda persona que pueda contribuir a entregar datos y conocimiento de nuestras ciudades.

Comentarios

Relacionados