MI BUENA NOTICIA: Perdió a su hijo por leucemia y ahora incentiva la donación de células madre

Paula Alarcón envió muestras de su ADN para ser donante y ayudar a otros niños con cáncer a la sangre

QUILLOTA.- Paula Alarcón Espinoza tiene 42 años y es conductora de ambulancia de la Casa de Acogida Beatita Benavides de Quillota.

Hace unos años sufrió la pérdida más dolorosa que una madre puede sufrir, pues su hijo Benjamín, de 15 años, falleció a causa de una leucemia. Desde entonces, ella se comprometió con la causa de los niños con cáncer y en especial con los menores que enfrentaban la misma enfermedad que su hijo.

Por eso se sumó a diversos grupos de ayuda, tanto de apoyo a pequeños pacientes oncológicos -como el grupo “Las Invencibles”- y también de apoyo emocional para otros padres que afrontan el duro trance de perder a sus hijos.

“Yo asumí un compromiso con mi hijo Benjamín y también con todos los otros niños que padecen cáncer y que no pudieron tener acceso a un trasplante. Uno, porque en la familia no pudimos ser dadores por incompatibilidad y dos, porque estamos en deuda con las personas enfermas de leucemia, de tenerles un banco de células madre”, explica con una profunda convicción en su mirada.

Hace poco y a través de uno de los grupos que apoya, Paula conoció una entidad internacional denominada DKMS, con asiento en Alemania, que se ocupa de hacer un registro de donantes de células madre de diversos países en el mundo -entre ellos Chile- y sin dudarlo, se registró.

“Este es el primer paso y quiero incentivar a que otras personas se motiven. Esto a partir de la inquietud de muchas madres en torno a tener un banco de células madre y por eso se generó esta información”, comenta.

La idea es que los chilenos puedan entregar muestras de ADN a este banco mediante tres cotonitos que se frotan en el interior de la boca y que se envían en un sobre con estampilla prepagada, para su análisis.

“Haber tenido la oportunidad de tener a mi hijo por 15 años fue maravilloso, entonces tanto mi trabajo con personas que están en cuidados paliativos, como mi participación en grupos de apoyo tiene que ver con este compromiso que asumí con él”, explica Paula.

Pero ella ha dado un paso más adelante y también comenzó a estudiar la carrera de técnico en enfermería. “Era una inquietud que había tenido por años, pero ahora se dio la oportunidad y lo estoy haciendo”, asegura Paula.

“Entre más personas se sumen como donantes, más vidas podremos salvar” concluye Paula, quien aprendió a canalizar el mayor dolor de su vida para llevar esperanza a quienes luchan con el tiempo en contra.

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