MI BUENA NOTICIA “Los niños entregan mucho amor y sin que uno les de cosas materiales”

“Majo” Collao se integró como voluntaria a un grupo que brinda vacaciones a niños y su experiencia ha sido muy enriquecedora

María José Collao Saavedra egresó del colegio este 2017, luego de estudiar su enseñanza básica en el Colegio Bicentenario de Cabildo y posteriormente seguir la media en el Colegio Andrés Bello.

“Majo”, como la llaman, ya dio la PSU y espera entrar a estudiar Educación Diferencial en la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación (UPLA).

Pero esta joven cabildana alberga algo más que una especial vocación en su alma, pues en el año 2016 decidió incorporarse al Centro de Vacaciones Solidarias (Cevas), dependiente de la Parroquia San Lorenzo de Cabildo, cuyo fin es brindar vacaciones entretenidas a niños que por diferentes razones no pueden salir a veranear con sus familias.

“Me incorporé el Cevas en el año 2016, luego que una delegación del Cevas de San Felipe viniera a fundar el Cevas de Cabildo. En esa oportunidad vinieron la hermana Carmen con el padre Ricardo, que pertenecen a la comisión nacional de Cevas Chile. El padre Ricardo es el asesor nacional de la organización y conocía al párroco de Cabildo, el padre Juan, que había participado hace tiempo en el Cevas y quería traerlo a Cabildo”, explica Majo.

De esta forma, en octubre de 2015 la delegación sanfelipeña se reunió con los jóvenes que se preparaban para hacer su Confirmación, entre los cuales estaba María José, y les dieron una charla para que se animaran a participar y ayudar en la enorme tarea.

“Como a mí me gustan los niños me interesó participar y en enero del 2016, luego de hacernos un curso de monitores que duró dos días, comenzaron a hacerse los Cevas en Cabildo”, recuerda emocionada.

En esa primera oportunidad llegaron 15 jóvenes “tíos”, que serían los monitores encargados de cuidar y entretener a los pequeños con la supervisión de monitores sanfelipeños. “De los 15 había un solo hombre”, comenta María José.

Más tarde, en octubre de 2016, y luego de una reunión en la que participaron, entre otras personas, los padres Ricardo y Juan, se eligió al grupo de coordinadores, que quedó compuesto por cuatro jóvenes, uno de las cuales era Majo.

Fueron ellos quienes en enero de 2017 organizaron el segundo Cevas, de forma más independiente, y finalmente, a principios de 2018 se lanzaron con otra versión de estas jornadas recreativas, pero totalmente organizadas por cabildanos.

“Para mi participar en Cevas ha sido muy bonito, porque también tuve la oportunidad de ir a uno realizado en San Felipe, así que ya he ido a cuatro y la verdad es que los niños entregan mucho amor y sin la necesidad de que uno les de cosas materiales”, dice entusiasmada.

En este ultimo Cevas María José y los voluntarios que participan atendieron a 80 niños de entre 4 y 13 años. “Este año los bomberos no pudieron facilitarnos los carros bomba para que los niños jugaran con agua, pero fuimos a conocer el cuartel y salieron a dar una vuelta en los carros. Además, tuvimos la suerte de que la municipalidad nos prestara la piscina gratis, y con los 300 mil pesos que los monitores juntamos haciendo rifas pudimos darles colaciones a los niños”, explica.

“Quiero invitar a los jóvenes para que se motiven a participar, aquí uno entrega y recibe amor y esto enriquece mucho a las personas, porque somos como una familia. Es bonito encontrarse con los niños en la calle y que te saluden con tanto amor”, concluye.

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