Marcela Pantoja (de pie al centro) junto a su equipo, integrado por Vicente Guzmán, Luis Rivera (a su izquierda y derecha respectivamente), Karla Flores y Valeska Muñoz.

Marcela Pantoja, ingeniera de Codelco: “Donde hay una mujer, la productividad aumenta”

Marcela Pantoja Camus conversó con “El Observador” sobre cómo se abrió paso en un mundo que por años estuvo integrado casi exclusivamente por hombres

Marcela Pantoja Camus es Ingeniera en Medio Ambiente y Jefa Área de Medio Ambiente de Codelco Ventanas. Nacida y criada en Valparaíso, dejó el puerto sólo cuando terminó la carrera de Ingeniería Ambiental.

“En el colegio me gustaba la Arqueología y un día, conversando con un pololo de mi hermana, me comentó que una prima estudiaba Ingeniería Ambiental. Investigué y me encantó, así que entré a la Universidad de Valparaíso”, recuerda.

En 2004, con 23 años, ya estaba titulada y encontrar trabajo no fue fácil: “Vi un aviso que decía que necesitan un ingeniero ambiental para Torres del Paine, porque estaban construyendo un puente. Y quedé. Era un turno súper complejo, con 24 días allá, seis días acá y u sueldo no muy bueno, pero estaba adquiriendo experiencia. Fue mi primer acercamiento al trabajo por turnos y en un ambiente de puros hombres. Era la única mujer en un campamento de 45 personas”.

En su siguiente paso laboral, saltó a la minería. Desde una constructora que prestaba servicios en el rubro.

“Llegué a una minera de oro, a cargo del Sistema de Gestión Ambiental en Antofagasta. Partí con un turno muy distinto, subiendo y bajando todos los días, por lo que acostumbrarme no me fue difícil. Pasaron nueve meses y en un carrete de amigos conocí a una chica que trabajaba en el Área de Medio Ambiente de Escondida y me contó que iba a haber una vacante”, explicó.

Con 26 años ingresó al Programa de Graduados de Escondida, que duraba dos años. Luego, fue contratada de manera indefinida.

“Siempre me he desempeñado en el área ambiental y en ese caso prestaba apoyo a toda la minera: desde la exploración hasta el chancado. En la empresa estuve hasta el 2012, año en el que tenía un puesto de jefatura. La principal dificultad era que mi equipo tenía mucha más edad que yo, entonces mi mayor de desafío fue ganar respeto”, rememora.

Ese año, supo que Codelco Ventanas necesitaba una persona para hacerse cargo del Área de Medio Ambiente.

“Para mí significaba volver a la Región y hacerme cargo de un tremendo desafío”, cuenta.

Aunque recibió varios consejos previos al cambio, uno la marcó: “Un gerente de Escondida, me dijo: ‘Nunca te irás a un lugar donde las cosas están impecables. ¿Por qué? Porque si las cosas están impecables, es súper complejo armar un antes y un después. En cambio, si las cosas están mal, marcar el después sólo requiere esfuerzo y trabajo’. Eso me hizo tomar el desafío”.

 

“… todos se han convencido de que la inclusión de la mujer en los puestos de trabajo solamente enriquece, porque está demostrado que con su presencia la productividad aumenta”

 

Codelco Ventanas es la única empresa en la Región de Valparaíso certificada en la Norma de Igualdad de Género y Conciliación de la Vida Laboral, Familiar y Personal. Y, aunque eso es un gran paso, siempre es más lento el cambio de la cultura laboral.

 

Marcela Pantoja (de pie al centro) junto a su equipo, integrado por Vicente Guzmán, Luis Rivera (a su izquierda y derecha respectivamente), Karla Flores y Valeska Muñoz.
Marcela Pantoja (de pie al centro) junto a su equipo, integrado por Vicente Guzmán, Luis Rivera (a su izquierda y derecha respectivamente), Karla Flores y Valeska Muñoz.

 

“Las minerías privadas extranjeras parten con la inclusión de las mujeres mucho antes que probablemente el resto de las empresas nacionales, porque vienen con estándares donde la mujer tiene un rol protagónico hace rato. Como buenos chilenos, empezamos a copiar esa práctica y hoy me atrevería a decir que la mayoría de las industrias lo hacen. Algunos de manera más obligada, fijando cuotas, y otras de manera más voluntaria. Pero todos se han convencido de que la inclusión de la mujer en los puestos de trabajo solamente enriquece, porque está demostrado que con su presencia la productividad aumenta”, afirma.

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