Joven de La Calera cumplió el sueño de tener un cine en su propia casa

Publicado el at 7:16 pm
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El “Cine Artificio” tiene sólo ocho butacas pero cuenta con una pantalla con tecnología 3D y sonido envolvente

LA CALERA.- Durante nuestra infancia muchos tuvimos sueños que parecían imposibles, quimeras como tener nuestro propio parque de diversiones, vivir en una juguetería o incluso tener una sala de cine en nuestra habitación. Estos anhelos, que con el paso de los años y la presión social quedan relegados, han sido perseguidos por un joven calerano, quien logró una de sus más ansiadas fantasías a punta de trabajo, esfuerzo y una alta dosis de ingenio.

Enrique Vásquez Berrios, del distrito de Artificio, fue el primero en instalar un cine en la comuna, incluso antes de la llegada del moderno Cinemark a La Calera. Eso sí, las dimensiones son distintas, pero no deja de ser sorprendente como este ingenioso joven pudo dar vida al primer cine comunitario de la zona, el cual está en su propia casa y al cual llegan decenas de vecinos.

CINE CASERO

“Cine Artificio” tiene apenas ocho butacas pero está equipado y decorado con los mejores elementos. Según cuenta el propio Enrique, desde muy joven llamó la atención de sus pares y también de los adultos gracias a su inventiva.

“Mientras estudiaba en el Liceo “Felipe Cortés”, una vez hice una maqueta de un parque de diversiones, pero todos los juegos funcionaban de verdad. Trabajé mucho, pero lo conseguí”, cuenta el joven de apenas 22 años, quien con ese mismo ingenio logró montar una moderna sala de cine en su propia casa.

“Me gusta mucho ver películas de ciencia ficción”, confiesa Enrique, aunque hay algo más en el ambiente de los cines que lo maravillaba desde niño. “Me gustaba estar en el cine y siempre estaba pensando en cómo sería tener un cine, para mí era un sueño inalcanzable”, dice el joven.

La oportunidad se presentó cuando el joven, con apenas 18 años, pudo ir a trabajar a la minería, específicamente en Codelco en la comuna de Rancagua. Allí pudo reunir el dinero suficiente para comenzar a armar su sala de cine pero antes debía convencer a su familia.

“Vivo con mi mamá y mi abuelo”, dice, señalando además que en un principio tenían una opinión negativa sobre su loca idea. Sin embargo, y con el paso del tiempo, terminaron dando su brazo a torcer. “Como soy tranquilo y siempre ayudo en la casa al final me dijeron que sí”, dice satisfecho.

La idea del joven era en comprar una pantalla de cine en 3D para disfrutar de sus películas favoritas pero encontró su primer escollo, ya que en el país no venden pantallas de cine con esta tecnología. Este problema no lo amilanó y, usando su inventiva, pudo conseguir lo que quería. “Compré dos proyectores, unos filtros en china y con muchos cables pude lograr el efecto 3D que quería”, señala.

“Me basé en el decorado del Cine Paseo del Valle e hice los mismos detalles”, cuenta, agregando que además compró ocho butacas en una desarmaduría de buses, con las que terminó de armar su sala de cine en alrededor de ocho meses.

PETICIÓN DE LOS VECINOS

Con su sueño cumplido, comenzó a disfrutar de sus películas favoritas junto a su familia y amigos. Sin embargo, dice que sus mismos vecinos de la Población Lautaro le preguntaron si podían ir a cambio del pago de la entrada, lo que abrió una impensada idea de negocio para el joven.

“Lo tuve cerrado un tiempo, pero la gente viene y me dice que lo abra porque quieren traer a sus hijos”, cuenta Enrique, quien agrega que “es un espacio muy íntimo, como son sólo ocho butacas, la gente viene con su familia y lo pasan muy bien”, dice el joven, quien además compró una máquina para hacer palomitas de maíz. “Me decían que sin cabritas no es lo mismo que en el cine”, dice entre risas.

El joven dice que no tiene estrenos por tema de derechos, pero constantemente está renovando la cartelera, que se puede conocer a través de la página de Facebook “Cine Artificio”, donde publica también los horarios de las funciones.

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