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Jorge González dejó Quillota después de compartir un asado con los terapeutas que lo ayudaron

Publicado el at 12/12/2019
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El cantante compartió un vino, conversó, dio autógrafos y se fotografió con todo el personal del Centro Médico Oxigeno, donde se estuvo rehabilitando durante los últimos meses

QUILLOTA.- El pasado fin de semana, Jorge González, fundador y ex integrante del grupo Los Prisioneros, dejó Quillota luego de haber estado durante siete meses en la ciudad sometiéndose a un proceso de rehabilitación en el Centro Médico Oxigeno, ubicado en la Palma.

Cabe recordar que el 2015 el talentoso músico chileno sufrió un infarto cerebral, quedando con graves secuelas. Tras esta situación Jorge no caminaba, no hablaba ni se movía normalmente, por lo que inició un largo proceso para recuperarse.

En dicha oportunidad, y de manera prematura, Jorge González debió alejarse de los escenarios y dejar su carrera como músico, la que por esos días lo mantenía con diversos shows a lo largo del país.

Mientras estaba en su casa, recibiendo terapias que de manera muy lenta le daban algunos resultados, por medio del alcalde de Recoleta Daniel Jadue contactó al personal del Centro Médico Oxigeno, el cual se especializa en la oxigenoterapia por medio de sus cámaras hiperbáricas.

De esta manera, hace poco más de siete meses Jorge llegó a Quillota y decidió arrendar una vivienda para acudir constantemente al Centro Médico Oxigeno, donde siempre fue muy respetado por el personal e incluso por el resto de los pacientes.

En este lugar el fisiatra Gonzalo Pizarro fue el encargado de verificar los avances que tenía el músico, ya que además de ingresar a lo menos tres veces por semana a la cámara hiperbárica, para recibir la terapia de oxígeno, fue necesario someterlo a otras actividades para que fuera recuperando el habla y los movimientos en sus extremidades.

Según contó Marcelo Osorio, encargado del Centro Médico Oxigeno, luego de siete meses de terapia Jorge mejoró considerablemente en lo cognitivo, su estado de ánimo, su conexión con la realidad y sus movimientos de las extremidades, entre otras cosas.

ULTIMO ASADO

Al tener importantes avances, tanto en su movilidad como en su forma de expresarse, Jorge González concluyó su terapia en el Centro Médico Oxigeno, por lo que decidió dejar la ciudad y volver a San Miguel. Es por eso que el pasado fin de semana su hermano llegó hasta Quillota para llevarlo de regreso a su hogar y continuar allí con algunos ejercicios, necesarios para ir mejorando.

Sin embargo, antes de dejar Quillota, algunos de los amigos que hizo en la ciudad decidieron despedirlo compartiendo algunas comidas, convivencias y asados. De la misma manera, el personal del Centro Médico Oxigeno llevó a cabo un asado el pasado 29 de noviembre para despedir a su famoso paciente.

Ese día llegó todo el personal para compartir con el músico. Se fotografiaron junto a él y pasaron un rato de entretención, conversando sobre su linda experiencia en la comuna. “La idea era que participara todo el equipo, sobre todo los que estuvieron con él en el día a día. Nunca antes se había sacado una foto con nosotros, porque no queríamos molestarlo, pero esa noche fue muy amable. Se sacó fotos con cada uno, firmó algunos discos, tuvo una muy buena disposición”, contó Marcelo Osorio.

En la ocasión los asistentes a este último asado del músico compartieron un choripán, entrañas y luego pollo con ensaladas, todo al son de la cumbia de los Wuawuancó. Así, el pasado 30 de noviembre Jorge González dejó Quillota, sin antes comentar que no cierra las puertas para volver a la comuna.

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