Ex compañero de Beausejour y Valdivia ahora ayuda a niños con problemas de salud mental

Publicado el at 4:58 pm
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Tras un destacado paso por el fútbol profesional, este cabildano hoy se desempeña como enfermero del Hospital de Angol

CABILDO.- Fredy Segura Donoso tuvo una interesante carrera como futbolista profesional y llegó a jugar en varios clubes del balompié nacional. Hoy, a sus 43 años, está alejado de las canchas y se desempeña como enfermero en el Hospital de Angol, a 739 kilómetros de la comuna que lo vio nacer.

Sus primeros años los vivió en Cabildo, a metros del Estadio Centenario, lo que fomentó en él su amor por el fútbol. Estudió la básica en el Liceo A-2 y en la Escuela Araucaria, mientras a los 14 años ingresó al IMBA de Santiago pero sólo hasta tercero medio, ya que apareció en el horizonte una oportunidad para cumplir su sueño de convertirse en futbolista.

Es que este deporte fue su pasión desde pequeño. Comenzó jugando en el Liverpool de Cabildo, vistió los colores de la selección local en 1993 y fue parte del plantel que alcanzó el título regional. Este campeonato permitió a Cabildo participar en el torneo nacional disputado en Chanco, donde fue visto por el club Huachipato.

Me fui a Talcahuano para jugar con la sub 20 del equipo, entonces hice cuarto medio allá. Me subieron al primer equipo y debuté en 1997 contra Santiago Wanderers. Pasó medio año y me lesioné. Cuando estaba recuperado me fui de préstamo a Nueva Zelanda, retornando al otro año, en 1998”, manifestó.

Ya de vuelta en su país jugó por la filial de Universidad Católica en Tercera División, Provincial Osorno, Rangers de Talca y Universidad de Concepción, donde compartió camarín con Jean Beausejour y Jorge Valdivia. “Ese año la rompimos, clasificamos a los play off e incluso a la Libertadores y Sudamericana”, recordó. Después se fue a Cobresal y llegó el 2009 a La Serena. Finalmente, tras varias lesiones a la rodilla, decidió retirarse del fútbol.

CAMBIO DE VIDA

Antes de ser futbolista quiso estudiar algo relacionado con la minería, pero cuando se hizo oficial su retiro la kinesiología apareció en su camino. “Me dijeron que ese campo estaba saturado, entonces pensé en enfermería. Ingresé a la Universidad de Concepción en Los Ángeles y pertenezco a la primera generación de enfermeros egresados en 2018”, recordó con orgullo.

Estuvo trabajando en Talca y luego llegó a Angol, donde comenzó a desempeñarse en el área de psiquiatría infantil en el policlínico del hospital de la comuna. Allí se encarga de realizar talleres de cocina, manualidades y sesiones fútbol, además de ayudar en las terapias de relajación y enseñar el uso adecuado de fármacos.

Y si bien está enfocado en su trabajo en el sur, donde forma parte de la primera línea de la salud, mira a lo lejos con preocupación lo que pasa en su ciudad natal. “De cero casos pasaron a más de cinco y claro, no puedes dar un mensaje de nueva normalidad con ese panorama. Lo importante es usar la mascarilla como corresponde y no tenerla en la pera o bajo el mentón”, mencionó.

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