El voto voluntario y la crisis de confianza en los políticos garantizan gran triunfo de la abstención

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Periodista – Fundador de “El Observador”

El tema de la abstención como primera mayoría se expresa en todas las encuestas. Cuando muestran a los ganadores, siempre tienen la mitad del porcentaje que tienen los que no contestan, los que no van a ir a votar y los que no saben.

Desde que los propios políticos en un poco estudiado arrebato de democracia (casi como en la mayoría de sus acciones legislativas) aprobaron el voto voluntario y la inscripción automática, la abstención arrasa en todas las elecciones.

En la última elección de alcaldes y concejales, sencillamente los dobló, es decir, votó el 35% y la abstención fue del 65%. Primera mayoría absoluta.

El analista político y periodista, Ascanio Cavallo, asegura que Chile tiene la mayor abstención de América Latina y agrega que desde el plebiscito de 1988 existió un repertorio más o menos estable de siete millones de votantes y que en la última elección municipal la cifra cayó a menos de cinco millones.

En términos de porcentaje el tema es más grave aún ya que configura un 87% de votantes con voto obligatorio y un 36% con voto voluntario.

¿Cuánta gente irá a votar en las elecciones primarias que se realizarán en Chile el mismo día de la Final de la Copa Confederaciones en Rusia? Como ven, a los políticos no se les va una, le apuntan a todas”.

La representatividad de los políticos se fue al suelo y se quedan con unos porcentajes bajísimos de sus electores. Si calculamos que vota un tercio de los inscritos, quiere decir que los candidatos electos se reparten en torno al diez por ciento de los votos. O sea, van al Congreso o al municipio, con un diez o quince por ciento del universo electoral. ¡Una vergüenza!

Lo que pasa es que si antes los jóvenes no iban a votar, con la nueva legislación tampoco. Y lo que es peor, se han agregado los miles y miles de desencantados de la política, los que cada día sienten más rabia y asco de las conductas de una gran parte de los políticos, que lejos de reencantar a la gente para mejorar la participación, han contribuido a la crisis de representación que ellos viven, aunque no parecen asumirla. Tampoco votan los más pobres, porque es un gasto tener que pagar los pasajes para ir a los locales de votación.

Chile no estaba preparado para asumir la responsabilidad cívica de ir a votar en forma voluntaria”.

¿Cuánta gente irá a votar en las elecciones primarias que se realizarán en Chile el mismo día de la Final de la Copa Confederaciones en Rusia? Como ven, a los políticos no se les va una, le apuntan a todas.

Tendremos un domingo 2 de julio muy complejo para los ciudadanos responsables. Resulta casi imposible estimar el número de votantes, razón por la cual las encuestas pueden estar patinando firme y el resultado podría ser cualquiera.

Tanto para las elecciones del domingo 2 de julio como para las del domingo 19 de noviembre, el problema principal de los candidatos no es mostrar su programa, sino convencer a sus partidarios que vayan a votar, que hagan el esfuerzo de apagar la tele y se levanten para dirigirse a los lugares de votación.

Esto es lo que podríamos llamar un cambio de desafío. Lo único que importa es que concurran a votar, para evitar una lotería que nadie tiene en sus planes.

Definitivamente, Chile no estaba preparado para asumir la responsabilidad cívica de ir a votar en forma voluntaria y eso demuestra, una vez más, que nuestras leyes son hechas por personas que no conocen a los chilenos.

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