El derecho a circular libremente

Publicado el at 6:14 pm
1842 0

Camila Keilhold González
Periodista

Durante la mañana de ayer, el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular de Naciones Unidas fue aprobado por más de ciento cincuenta países a través de una conferencia intergubernamental organizada en la ciudad de Marrakech, en Marruecos.

Chile, sin embargo, no estuvo entre quienes lo ratificaron debido a que, según afirmó el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, “nosotros decimos que la migración no es un derecho humano. El derecho lo tienen los países de definir las condiciones de ingreso de los ciudadanos extranjeros. Si fuera un derecho humano, entonces estamos en un mundo sin fronteras”.

El acuerdo que contempla una lista de veintitrés compromisos, también fue rechazado por Estados Unidos, Italia, Australia, Israel, Austria, Hungría y Polonia y coincidió con la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos realizada en la Plaza de la Constitución y en la que participó el presidente Sebastián Piñera, a 70 años de la Declaración Universal.

Durante el acto, éste sostuvo que “los DD.HH. no es una gracia, una concesión que los Estados otorgan a los ciudadanos, son derechos propios de los ciudadanos que los Estados no sólo deben respetar, sino que deben promover y proteger como una tarea fundamental de sus propios deberes y obligaciones”, y para sorpresa de muchos por contradecir a Ubilla, agregó que de igual forma se debe resguardar la protección de los derechos de los más vulnerables y desprotegidos, mencionando, entre otros, “también a los derechos de aquellos que son discriminados arbitrariamente por su condición [orientación] sexual o cualquier otra circunstancia y también a los derechos de los migrantes”.

Hace algunas semanas, en Radio “Quillota”, se emitió un ciclo de doce programas radiales durante los cuales se entrevistó a inmigrantes y descendientes de personas provenientes de trece países, quienes compartieron con la audiencia sus vivencias y apreciaciones evidenciando las diferencias de cada realidad. Sin embargo, hubo un factor común en cada testimonio que coincidió con el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que consigna el “derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado” que tiene cada persona, demostrando que, a pesar de la resistencia y que hasta el momento no haya sido declarado un derecho como tal, la migración hace parte de la naturaleza humana y seguirá ocurriendo, por lo que depende de nosotras y nosotros que las condiciones mejoren para que lleve a cabo de manera digna.

Comentarios