El 2035 se cerrarán dos termoeléctricas en Quillota y una en Quintero

El 2035 se cerrarán dos termoeléctricas en Quillota y una en Quintero

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Roberto Silva- Periodista – Fundador de “El Observador”

Cuando uno mira las tremendas instalaciones en que funcionan las termoeléctricas piensa que ellas van a durar casi por siempre, sin embargo, nada es para siempre y mucho menos en los cambiantes temas de la energía. Ahora han anunciado el cierre de dos termoeléctricas en Quillota y una en Quintero.

En el tema de fondo, se vincula el futuro cierre con el cambio de las actuales energías a petróleo o carbón, por energías limpias como el viento o el sol. Tanto porque los primeros son contaminantes, como porque se busca vivir en un planeta más limpio. También hay un tema económico que contribuye a la toma de estas decisiones. Será más barato y mejor trabajar con energías limpias.

El fin de semana, Francesco Starace, director ejecutivo del grupo italiano de energía Enel Generación (ex Endesa en Chile) aseguró en una entrevista con el diario de Italia, “Il Sole 24 Ore”, que “Enel está capacitada para cerrar su parque termoeléctrico en menos de 20 años, en torno a 2035, ya que nuestros objetivos eran la emisión cero de gases contaminantes a la atmósfera para el 2050, pero muy probablemente se logrará esa meta antes”.

Para reafirmar esa voluntad, precisó que “Enel Green Power ha construido un modelo de negocios que este año permitirá instalar 2.500 megavatios (MW) de potencia. Un récord anual que ninguna otra compañía en el mundo puede alcanzar. Nuestro grupo tiene en funcionamiento 48 mil MW de generación convencional”.

Se espera que para el año 2035, aproximadamente, dejen de funcionar las termoeléctricas San Isidro I y San Isidro II; además de la termoeléctrica de Quintero”.

Francesco Starace reconoció que “el objetivo de plantear el cierre del parque fue por motivos medioambientales, pero también económicos, ya que está empezando a ser más conveniente construir nuevas instalaciones que utilicen energías renovables, que mantener en actividad plantas termoeléctricas cuya inversión ya ha sido amortizada”.

No deja de influir en todas las actuaciones de las empresas que producen energía en el mundo, los eventos que viene causando el cambio climático en todo el planeta.

De allí que el directivo italiano, para seguir profundizando en el sentido del cierre del parque termoeléctrico que tienen en Chile, agregó que “el mundo globalizado camina hacia un horizonte de sustitución de energía convencional por la renovable, creando un escenario positivo que permita reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera”, explicó Starace.

“Por esta razón -concluyó el director general de Enel- creo que los objetivos del Acuerdo del Clima de París, se alcanzarán con antelación, tanto es así, que pronto no será necesario marcarse metas para disminuir la emisión del CO2 a la atmósfera”, concluyó.

Se espera que para el año 2035, aproximadamente, dejen de funcionar las termoeléctricas San Isidro I y San Isidro II; además de la termoeléctrica de Quintero.

En total, el parque termoeléctrico de Enel en Chile son once centrales desde Arica hasta el complejo Bocatoma en Bíobío.

En todo caso, se trata de una decisión mirando hacia un futuro cercano, pero con una propuesta para mejorar las condiciones de salud de este, por ahora, único planeta que tenemos para vivir.


Foto principal: Central de Quintero (arriba) y central II de Quillota (abajo)/ ENEL
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